Pachacamac es uno de los más importantes sitios arqueológicos del Perú. Fue el lugar donde se adoró a uno de los dioses más importantes en épocas prehispánicas. Los cronistas españoles del siglo XVI, los primeros europeos en ver y escribir sobre este sitio y oráculo, cuentan que era el más venerado en toda la costa, y los Incas lo consideraron como hermano del Sol (su dios principal) y por tanto ayudaron a fomentar el culto de Pachacamac por todo los Andes y parte de la amazonia que a la sazón estaba bajo su dominio.