Por: Paúl J. Álvarez Zeballos
Paul130uz@yahoo.com
Los geoglifos de Omo se encuentran exactamente en la localidad de Omo, en el departamento y valle de Moquegua, ubicándose en la parte media del valle.
Dichos geoglifos fueron ubicados y reportados a mi persona por el arqueólogo Luis Gonzáles Peñaranda. El clima del valle de Moquegua es de tipo desértico, con lluvias esporádicas al año que se presentan. La composición del suelo es de carácter rocoso, presentando una gran cantidad de guijarros y rocas de regular tamaño, este factor ha ayudado a conservar los geoglifos en un buen estado.
“El geoglifo del 8” en Omo se encuentra ubicado en la cima de un cerro o colina y en la ladera norte que da en dirección del valle se puede observar otro geoglifo, el de una “la llama” que se encuentra un poco borrado por la erosión de las lluvias esporádicas en la zona. La acumulación de las aguas en la parte superior del cerro en tiempo de lluvias, se desliza por la pendiente del cerro y forman pequeñas corrientes de agua causando una leve erosión del suelo y por ende la destrucción del geoglifo de la llama. La acumulación del agua de lluvia en los surcos del geoglifo del 8 a creado una patina de barro al secarse, lo que ha dado un toque de conservación durante los siglos, aparte no ha sufriendo daños severos por encontrarse en la cima y en un lugar plano. Cerca de estos 2 geoglifos mencionados existe otro un poco más grande que representa a un camélido con una figura antropomorfa, ubicándose a una distancia menor de 900 mts, denominado “la llama con figura antropomorfa” este geoglifo también se encuentra en la ladera de un cerro presentado algún daño producto de la erosión del agua de lluvia de las precipitaciones esporádicas en la zona. Cerca de este geoglifo como 39 mts se ubica otro geoglifo de dimensiones menores de forma de una llama pequeña que se encuentra en buen estado de conservación, este geoglifo es denominado la “llama pequeña” por las dimensiones que presenta.
La distorsión del terreno en la cima del cerro donde se encuentra el geoglifo del 8, se presenta por la intervención de la mano del hombre, que durante la década de los 70’y 80’, el ejercito peruano específicamente, ha utilizado esta zona como área de maniobras militares construyendo muy cerca del geoglifo trincheras personales, pese a este problema el geoglifo no ha sufrido alteración o destrucción alguna.
Por los fragmentos de cerámica ubicados en la zona correspondiente a la cultura o estilo Tiwanaku se puede decir que el geoglifo del 8 en Omo fue hecho por esta cultura durante el Horizonte Medio (700 DC. a 1000 DC.), que tubo una influencia muy importante a todo lo largo y ancho del valle de Moquegua. Cabe señalar que la presencia Wari en el valle de Moquegua fue eminente, especialmente en las partes altas de dicho valle; mas adelante en este reporte explicaremos la relación de Wari con el geoglifo del 8 específicamente.
Investigadores arqueológicos que se han realizado en el valle de Moquegua han determinados a través de sus investigaciones áreas de influencia tanto de Wari como de Tiwanaku como explican Paúl S. Goldstein y Bruce D. Owens:
“Respecto a lo geográfico, la mayoría de los asentamientos relacionados al Estado Tiwanaku de los estilos Omo y Chen Chen en el Osmore se restringe casi completamente al valle medio de Moquegua. La zona de asentamiento wari está aguas arriba, casi completamente limitada a un área de 10 km2, entre los ríos Torata y Tumilaca, incluyendo Cerro Baúl, Cerro Mejía y Cerro Chico (Ver mapa). Estas dos áreas principales no se traslapan entre sí. Las únicas excepciones notables son los asentamientos tiwanaku de La Cantera y Cancha de Yacango al pie del macizo de Cerro Baúl, en la región wari, y una ocupación wari pequeña en Cerro Trapiche, en el área tiwanaku del valle medio de Moquegua.” (Goldstein y Owens: 2001, p. 175)
Dentro de la cultura Tiwanaku en el valle de Moquegua se ha podido determinar estilos locales dentro del mismo estilo denominados: Omo y Chen Chen y un estilo posterior denominado Tumilaca, que todavía conserva la influencia Tiwanaku, posterior al colapso político de Tiwanaku alrededor del 1000 DC., según Owens & Goldstein dicen al respecto:
“Tumilaca, parece relacionado con el colapso del sistema político de Tiwanaku y fue asociado de una manera clara con el periodo inmediatamente posterior. Se interpretan los sitios Tumilaca como ocupaciones de descendientes de colonos Tiwanaku, quienes ya no formaron parte de un sistema político e ideológico enfocado en el altiplano. Señalando la transición del Horizonte Medio al Periodo Intermedio Tardío, las ocupaciones del estilo Tumilaca son de interés clave para las implicancias acerca del colapso del estado y el desarrollo de cacicazgos secundarios de menor escala.” (Goldstein y Owens: 2001, p.171)
“El estilo Tumilaca se caracteriza por ser regionalmente variable, frecuentemente idiosincrásica, derivada y, generalmente, de menor calidad iconográfica y técnica. Análisis de los fechados Tumilaca en la Tabla 1 y la Fig. 3 como una fase con la función boundary del OxCal, versión 3.5, sugiere que el estilo Tumilaca se ubica entre 950 y 1050 d.C. (calib.), posiblemente prolongándose algo más, mientras que cambia a otros estilos todavía más derivados (Goldstein 1989a, b; Owen 1993).” (Goldstein y Owens: 2001, p. 182)
La presencia de Wari en la parte alta del valle de Moquegua debió tener una influencia en los asentamientos Tiwanaku a todo lo largo del valle a si como asentamientos locales anteriores a la migración Wari y Tiwanaku. La presencia de ambas culturas en el valle de Moquegua influencio a las etnias ya existentes en este valle, y entre ellas también debió de haber una relación tanto comercial como social aunque no presentaron una clara influencia o copia de elementos característicos de estas culturas migrantes al valle de Moquegua, gentes de un carácter o aptitud muy conservadora, propia de aquellos tiempos (Horizonte Medio 700 DC a 1000 DC).
Las aptitudes conservadoras y caracteres radicales siempre se han dado en el genoma humano no solo en el continente Americano si no en Europa, Asia, África, etc. y en todas las diferentes culturas y civilizaciones que se han desarrollado en este mundo. Las similitudes culturales se presentan por una nueva forma de utensilios, tejidos o tipo de construcción, etc. que son inventados por un determinado grupo cultural y copiado por otro grupo cultural que lo considera necesario para su desarrollo y estos nuevos elementos son asimilados y transformados como propios, mezclando sus propias innovaciones a las nuevas influencias foráneas, creando así un estilo propio.
En el área del valle de Moquegua las investigaciones de Paul S. Goldstein dicen:
“Mientras ambas culturas intercambiaron seguramente elementos de iconografía, ellos completamente no realizaron intercambio en organizaciones domesticas, ideas de urbanismo, arquitectura monumental, mortuorios y ofrecimiento de tradiciones, cerámica, lítico y textil tecnología. Wari y Tiwanaku también mostraron radical diferencia de aptitudes acerca de la forma de expansión territorial, Wari fue un imperio conquistador ensamblado a través de militares significados (eg; Shreiber 1992) en contraste con la expansión Tiwanaku que procedió a través de una ocupación colonial de nuevas regiones”(Goldstein: 2005, p.165)
La influencia tanto de Wari y Tiwanaku en el valle nos lleva a conjeturar la relación de estos estilos ceramográficos y su relación con los geoglifos de Omo especialmente con el geoglifo del 8 en esta localidad.
Esta investigación toma como referencia los trabajos de algunos investigadores en el valle de Moquegua como marco referencial de nuestra investigación acerca del geoglifo 8 en Omo y su similitud con el geoglifo del 8 en Majes.
MEDIDAS DE LOS GEOGLIFOS
El geoglifo del 8 en Omo se ubica en la cima de un cerro en coordenadas UTM-84 de:
Latitud 17 º 15’ 25” S
Longitud 70 º 58’ 40” W
Con una cota de elevación de 1,203 m.s.n.m.
El geoglifo del 8 esta conformado por dos círculos concéntricos que forman un 8, los dos círculos que forman el 8 no son proporcionales por lo tanto el circulo que se encuentra en dirección hacia la parte baja del valle tiene un promedio de 10.6 mts de largo con un ancho de 9.60 mts y el otro circulo que esta en dirección ala ciudad de Moquegua o parte alta del valle tiene un largo de 11.60 mts con un ancho de 8.80 mts; teniendo un largo total los dos círculos aproximadamente de 23 mts. El grosor de las líneas tiene un ancho promedio entre 60 cm y 80 cm en ambos círculos, el ancho de la línea donde convergen las líneas de los círculos en la parte central es de aproximadamente de 1 mts. Las líneas son surcos con un profundidad máxima entre 7 y 8 cm.
A este geoglifo se le realizó un pozo de sondeo afuera del circulo, de 20 cm x 20 cm y se pudo determinar que a 18 cm de profundidad aparece ceniza volcánica compactada posiblemente del volcán Huaynaputina (evento acaecido en el 1600 D.C.) o producto de eventos volcánicos anteriores a la fecha mencionada anteriormente, a mi parecer.

El geoglifo de la llama: que se ubica en la ladera del cerro donde se encuentra el geoglifo del 8, a una distancia de 160 mts aproximado en línea recta; ubicándose en coordenadas UTM-84 de:
Latitud: 17 º 15’ 21.72” S,
Longitud: 70 º 58’ 40.39 W
Con una cota de elevación de 1,206 m.s.n.m.
Tiene un largo desde la base o pie de las patas delanteras hasta la parte superior de la cabeza de 19.60 mts, el largo del cuerpo de la figura del animal es de 11.10 mts, con un ancho promedio de su cuerpo de 5.30 mts, el largo de sus patas desde su base hasta donde empieza el cuerpo es de 4.80 mts, tanto en las patas delanteras como traseras; el grosor de las líneas de las patas es de aproximadamente 1 mts.
La cabeza del animal no se presenta muy reconocible es por eso que el dibujo se presenta con puntos, este geoglifo también se encuentra dañado por el discurrir del agua que se puede observar tanto en sus patas delanteras como traseras donde se han formado pequeños surcos.
El geoglifo de la llama: con figura antropomorfa: se ubica en la ladera de un cerro con vista al valle a una distancia relativa de 859 mts en línea recta del geoglifo del 8, siendo su locación en coordenadas UTM-84 de:
Latitud: 17 º 14’ 59.10” S
Longitud: 70 º 58’ 40.28” W,
Con una cota de elevación de 1,221 m.s.n.m.
Tiene un largo desde la base o pie de las patas delanteras hasta la parte superior de la cabeza de 33 mts, el largo del cuerpo de la figura del animal es de 14 mts, con un ancho promedio de su cuerpo de 9 mts, el largo de sus patas desde su base hasta donde empieza el cuerpo es de 8 mts, tanto en las patas delanteras como traseras; el largo del cuello desde el cuerpo hasta la parte superior de la cabeza es de 16 mts, el grosor de las líneas de las patas es de aproximadamente 1 mts. Dentro del vientre de esta figura e podido determinar 4 líneas a manera de surcos que corren verticalmente como una especie de adornos para esta figura, cerca del geoglifo se puede apreciar que ha sido realizado por intervención humana; también se ve un camino pedestre que recorre esta figura y pasa por la parte baja del vientre de esta figura causando un cierto daño. La figura del camélido ha sido realizada en una cavidad muy leve (convexa) del cerro lo que a lo lejos le da una apariencia angosta, estrecha en la parte del cuerpo.
La figura antropomorfa que esta a un costado de la llama exactamente frente a su cabeza, tiene un largo desde la base de sus pies hasta la cima de su cabeza de 22 mts, con un ancho aproximado de 4 mts (en su parte más ancha). Cerca de esta figura se puede apreciar la figura de un posible báculo cuyo largo es de unos 18 mts y ancho promedio máximo es de 40 cm (ver Fig.8 y 9)

Fig.9. Fotografía del camélido con figura antropomorfa, nótese una especie de báculo al costado de la
figura humana.
El geoglifo de la “llama pequeña” se ubica en la ladera del cerro con vista al valle, muy cerca del geoglifo de la “llama con figura antropomorfa” a una distancia de 39 mts de este, siendo su ubicación en coordenadas UTM-84 de:
Latitud: 17 º 15’ 1.00” S
Longitud: 70 º 58 39.63” W
Con una cota de elevación de 1,224 m.s.n.m
El largo desde la base de las patas delanteras hasta la parte superior de la cabeza es de 9 mts, el largo del cuerpo es de 6.20 mts con un ancho de cuerpo de 3.30 mts, el largo promedio de las patas es 2.20 mts con un ancho promedio entre 60 cm y 80 cm.
Este geoglifo y fue denominado la “llama pequeña” por que sus dimensiones son relativamente pequeñas a comparación de los otros geoglifos en esta área. El estado de conservación de este geoglifo es muy bueno, no sufriendo muchos daños por la inclemencia del medio ambiente a través de los siglos. La conservación de esta figura se debe a que se encuentra ya casi en la cima del cerro en una pequeña cavidad convexa del cerro lo que la ha protegido del viento y las lluvias de la zona.
El geoglifo del “Ocho” en el valle de Majes: tiene la forma exacta de un 8 que esta inserto dentro de un círculo perfecto sobre el cual se unen parte de las líneas curvas u oscilantes que forman la figura del 8 (Fig. 12). El diámetro exterior del geoglifo es de 22,40 mts, el cual se mantiene en todas las direcciones, el ancho de las líneas del circulo es de 1,50 mts y de las líneas del dibujo del 8 es de 1,40 mts; la profundidad de las líneas varía desde 5 a 15 cm. Las coordenadas de posición (GPS) es de:
Latitud: 16º 13’ 65” S
Longitud: 72º 26’ 73” W
SIMILITUDES ENTRE EL 8 DE MOQUEGUA Y EL 8 DE MAJES
BIBLIOGRAFÍA
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10. - Ryan Patrick Williams & Donna J. Nash. Andean Archaeology I, Chapter 8 Imperial interaction in
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11.- Ryan Patrick Williams, Michael E. Moseley, & Donna j. Nash, Susan de France, Mario Rúales, Ana
Miranda y David Goldstein. Boletín de Arqueología nº 9 2005, 207 – 232 – 2004, los encuentros y
las bases para la administración política Wari.
Paul J. Álvarez Zeballos
Arqueólogo
FOTOGRAFIA DE FONDO: PERTENECIENTE A LA LOCALIDAD DE ASANA-TORATA "LOS BOFEDALES" (Departamento de MOQUEGUA)